Adicciones

El apego inseguro está estrechamente relacionado con el alcoholismo

Alcoholismo y apego inseguro: El niño herido

Alcoholismo y apego inseguro: El niño herido 1920 1280 BELÉN PICADO

El vínculo que el niño establece con sus figuras de referencia, en particular cuando hay un apego inseguro, está relacionado con el alcoholismo en la edad adulta. La supervivencia de un bebé depende totalmente de sus padres o, en su caso, de las personas que ejercen de cuidadoras. La misión de estas es enseñarle a gestionar sus emociones, ejercer de base segura desde la que el niño explore el mundo que le rodea y ser un refugio al que recurrir en caso de peligro.

Si el sistema funciona correctamente, se establecerá un apego seguro. Pero puede suceder que los cuidadores no sepan ayudar al bebé a regularse o, peor aún, que sean la fuente de amenaza. En este caso, el niño tendrá que buscar otras figuras de apego o desarrollar estrategias alternativas de regulación emocional. Lo hará a través de objetos o actividades que le aporten la sensación de calma que no ha podido encontrar en quienes deberían habérsela proporcionado. La búsqueda de algo externo que mitigue esa ansiedad y esa angustia puede desembocar, en la edad adulta, en adicciones como el alcoholismo.

Dependiendo de la calidad del vínculo entre el niño y sus cuidadores puede establecerse un estilo de apego seguro o un estilo de apego inseguro. Y este, a su vez, puede ser evitativo, ambivalente o desorganizado.

Apego seguro

Todas las necesidades del bebé han estado cubiertas. El niño ha interiorizado que es querido y valioso para sus figuras de apego, por lo que es capaz de alejarse sin temor a perderlas. Con el tiempo, se convertirá en un adulto capaz de gestionar sus emociones. Además, no temerá el contacto afectivo ni tampoco se angustiará en caso de no encontrarlo y le resultará fácil entablar relaciones significativas con otras personas.

Según un estudio realizado por los psiquiatras María Teresa de Lucas y Francisco Montañés, los individuos con un apego seguro pueden experimentar con sustancias durante la adolescencia como una conducta exploratoria. Sin embargo, quienes presentan un estilo de apego inseguro recurren a ellas como un modo de enfrentarse a la angustia emocional. Y, posiblemente, continuarán haciéndolo en la edad adulta.

El apego seguro puede ser un factor de protección contra la adicción al alcohol

Apego inseguro evitativo

Los cuidadores no están disponibles para el niño. Este acaba aprendiendo que no puede contar con ellos y que comunicarles sus necesidades emocionales no servirá de nada, así que deja de hacerlo. En la edad adulta estas personas buscan tenerlo todo controlado. Pero cuando se agotan y pierden ese control, tratan de regularse con sustancias que les impidan sentir la ansiedad, como el alcohol.

La estrategia más básica para evitar la ansiedad que provoca la falta de control es la evitación. Beber se convierte en un medio para evitar sensaciones desagradables, partes de la personalidad que no gustan o la creencia de ser defectuoso… Según el psicólogo Manuel Hernández Pacheco, “la evitación mediante sustancias, juego, compras o sexo compulsivo tienen en común que ayudan a evitar el malestar interno, no permiten que lo que nos hace daño se haga consciente y ayudan a evitar la conexión con un mundo interno que está muy degradado y vacío”.

Apego inseguro ambivalente o ansioso

Los padres o las figuras de apego se muestran incoherentes e imprevisibles en sus respuestas a las demandas del niño, unas veces se muestran afectuosos y otras distantes. Este se muestra confuso, no sabe qué esperar y sus reacciones oscilan entre el rechazo y la irritabilidad y la búsqueda desesperada de contacto. El adulto muestra una gran ansiedad y preocupación por ser amado y por sentirse valioso. Al contrario de lo que ocurre con el apego inseguro evitativo, no tratan de controlar porque nunca han sentido que tuvieran el control. En su caso, su objetivo es tener un contacto emocional constante con alguien y para lograrlo hacen cualquier cosa, como beber para no sentirse excluidos de las relaciones sociales.

Apego inseguro desorganizado

Las personas que tienen que proteger y cuidar son precisamente las que maltratan y esto genera un desequilibrio interno muy fuerte. Como el bebé no puede sobrevivir sin el cuidador y a la vez este le inspira miedo, su conducta oscilará entre la necesidad de acercarse y la de alejarse. Ya de adultos, se autorregularán a través de autolesiones, abuso de sustancias como el alcohol o relaciones muy conflictivas.

Si, además, se han producido abusos sexuales en la infancia, puede resultar mucho más doloroso para el niño que sus padres no lo apoyen o no le crean que el propio abuso. Y si el agresor es una de las figuras de apego el trauma es mucho más grave. En estos casos, es habitual que surjan sentimientos de culpa y vergüenza y que se mantengan en la edad adulta. Estos sentimientos de menosprecio hacia uno mismo unidos a la creencia irracional de merecerlo, puede llevar a la persona a abusar del alcohol como una forma de autocastigo.

Alcoholismo y apego inseguro

Beber para escapar del dolor, el vacío y la inseguridad

Cuando durante la infancia se ha vivido una situación de abandono, negligencia o malos tratos, muchas veces las secuelas perduran en la edad adulta. Es posible que la persona beba como un medio de huir del dolor, el vacío y la sensación de inseguridad.

  • Evitar el dolor. Si no se desarrollaron estrategias de afrontamiento en la niñez, la persona puede recurrir al alcohol como un calmante que apague el dolor y la angustia. Dice Eckhart Tolle que “mucha gente hace uso del alcohol, las drogas, el sexo, la comida (…) como anestésicos, en un intento inconsciente de apartar esa incomodidad básica”. El alcoholismo se convierte así en una forma de automedicación, ya que el dolor, la ansiedad y el malestar se alivian, al menos temporalmente. Pero todo es una ilusión, ya que precisamente lo que se utiliza como intento de solucionar un problema, se convertirá en otro más a resolver.

  • Provocar un estado de euforia que ayude a escapar del vacío. Frente a un momento difícil, un acontecimiento complicado o un duelo, por ejemplo, es normal que experimentemos cierta sensación de vacío. Esta sensación será puntual si nuestras figuras de referencia nos ayudaron a calmarnos, a gestionar nuestras emociones, a entender que todo pasa, por perturbador que sea. Pero cuando esas figuras no han atendido las necesidades del niño, este aprende que nadie calmará su angustia. Cuando sea adulto buscará sustitutos que llenen un vacío que no deja de crecer y que le recuerda la soledad y la angustia vividas. Por desgracia, la euforia y la falsa alegría que se encuentra en el alcohol es fugaz y no hace otra cosa que empeorar la situación.
  • Vencer la inseguridad. Cuando hay un apego seguro y existe una amenaza, el niño acude al cuidador y este le proporciona la protección que necesita. En estas condiciones, la experiencia de base segura se interioriza y el niño se convertirá en un adulto capaz de confiar en los demás y en sí mismo, se sentirá seguro en el mundo y capaz de poder hacer frente a las dificultades. Jeremy Holmes explica en Teoría del apego y psicoterapia: En busca de la base segura que los adultos disponen de una zona interna que funciona como base segura y a la que se dirigen cuando lo necesitan, “especialmente como parte de su regulación de afecto”. Sin embargo, si esta base segura no ha existido en los primeros años se recurrirá a conductas patológicas “que incluyen los atracones de comida o la muerte por inanición, el abuso de sustancias, la masturbación compulsiva o las autolesiones voluntarias”. Según Holmes, estos comportamientos ponen en marcha la base segura interna y adquieren “una función tranquilizadora, aunque sea de forma autodestructiva”.
La codependencia es la otra cara del alcoholismo

Codependencia y alcoholismo, dos caras de la misma adicción

Codependencia y alcoholismo, dos caras de la misma adicción 2337 3528 BELÉN PICADO

El alcoholismo no solo afecta a la persona que bebe. Se calcula que por cada enfermo alcohólico hay al menos cinco personas en su entorno que sufren, directa o indirectamente, las consecuencias de la enfermedad. Uno de estos problemas es la codependencia y afecta a las personas próximas al adicto, especialmente a los familiares más cercanos. No obstante, también pueden sufrirla los amigos o, incluso, algunos compañeros del trabajo.

Alcoholismo y codependencia son dos caras de una misma moneda: generalmente cuando un integrante de una familia presenta una conducta adictiva hay otro que desarrolla codependencia. La persona codependiente, llamada también co-alcohólica o coadicta, cuida, controla, corrige y trata de salvar al alcohólico. Se involucra de forma obsesiva en sus conflictos, sufriendo y frustrándose ante sus recaídas y adoptando conductas igualmente perjudiciales. Vive convencida de que, sin su ayuda, el alcohólico sufrirá y no saldrá de la adicción. Pero, en realidad, ella misma es la que está cayendo al abismo junto al enfermo.

La persona codependiente suele proceder de un hogar disfuncional donde no se atendieron sus necesidades afectivas. En esta situación, sintió que si se preocupaba y era solícita con las necesidades de las figuras de apego su amor sería correspondido. Así que, indirectamente, busca parejas que repitan este patrón. Por un lado, trata de satisfacer su hambre de amor proporcionando afecto a personas que siente que lo necesitan (el alcohólico). Por otro, al igual que lo fueron las figuras de referencia, la pareja elegida tiende a ser emocionalmente inaccesible, situación que espera cambiar con su entrega.

La persona codependiente pierde el control de su vida

¿Qué características tiene una persona codependiente?

En las parejas, debido en parte a condicionamientos sociales y culturales, este rol suele asumirlo la mujer, que se involucra en los problemas del alcohólico hasta olvidarse de sí misma. Vive por y para él en un intento desesperado por controlar la situación y “salvarlo”. Sin embargo, consigue justo lo contrario ya que pierde el control de su propia vida. Las características más habituales que presenta la persona sumida en la codependencia son las siguientes:

  • Se obsesiona con tener el control sobre el alcohólico y sobre los demás miembros de la familia de manera compulsiva. Busca una sensación de seguridad que nunca encuentra y se hace la ilusión de tener controlada una situación realmente ingobernable. También recurre a la manipulación para conseguir lo que ella cree que necesita el alcohólico. Esta obsesión por el control a veces se acompaña de comportamientos compulsivos: perfeccionismo, orden y limpieza, trastornos de la alimentación, etc.
  • Se hace responsable del bienestar de su pareja y continuamente busca excusas para justificar y encubrir su consumo frente a la familia y al resto de la gente. En esta conducta influye el concepto de “lealtad” aprendido en la familia de origen para mantener a salvo los “secretos familiares”.
  • Experimenta sentimientos contradictorios hacia la pareja alcohólica. Por un lado, lo juzga con dureza y lo culpa de todos sus males y, por otro, se culpa a sí misma y dedica todas sus energías a sobreprotegerlo.
  • Presenta baja autoestima y es excesivamente autocrítica consigo misma y con los demás.
  • Tiene una gran dificultad para poner límites. La persona codependiente no sabe dónde acaba ella y donde empieza el otro: “Si tú estás bien, yo estoy bien. Si tú estás mal, yo estoy mal”. Se acomoda tanto a las necesidades, deseos y sentimientos del otro que no es capaz de reconocer los propios.
  • Miedo al abandono y la soledad, que ya experimentó en su infancia, y al rechazo que puede recibir si abandona a la pareja enferma.

Los hijos también desarrollan codependencia

La codependencia también se refleja en el comportamiento de los hijos. Tanto los chicos como las chicas pueden adoptar alguno de estos roles:

-El héroe. Por lo general es el hijo mayor. Adopta el papel de padre/madre frente a sus hermanos y, en ocasiones, el de cuidador del progenitor alcohólico y/o el de apoyo del no adicto para que la familia no se desintegre. Su función es compensar las carencias y ofrecer una estabilidad. Pero se trata de una ilusión: este rol contribuye a la negación del problema al dar la falsa sensación de que el sistema familiar funciona bien.

-El independiente. A menudo se corresponde con el segundo de los hermanos. Es el que pasa desapercibido, suele estar solo y recurre a la imaginación para evadirse de los conflictos familiares. Aprende a ser autosuficiente porque sabe que sus figuras de apego no se ocuparán de sus necesidades. Desarrolla una gran capacidad para distanciarse de la familia, física y mentalmente, y es habitual que se vaya pronto de casa.

-El problemático. Es el cabeza de turco, el conflictivo, el que se mete en líos y frecuenta “malas compañías”. De forma inconsciente, al provocar continuamente problemas y poner el foco sobre su mal comportamiento, desvía la atención del verdadero problema familiar.

-El conciliador. Intenta mediar siempre en los problemas familiares y trata de mantener buenas relaciones con todos. Tiene buen comportamiento para dar motivos de orgullo a sus padres y aliviar la situación.

-La mascota. Suele ser el menor. Desarrolla una gran capacidad de hacer amigos y caer bien a los demás y procura aliviar el dolor recurriendo constantemente al humor.

Estos roles no son rígidos, a menudo una misma persona puede adoptar dos o más. Lo que todos los hijos tienen en común es la desconexión de las propias necesidades y emociones. Enfocan sus esfuerzos en adaptarse a la situación caótica de la familia y sobrevivir a las carencias afectivas. Cuando se hagan adultos, tenderán a buscar parejas en las que, inconscientemente, repetirán la forma de relacionarse que aprendieron de niños. Este círculo se repetirá hasta que alguien lo rompa e inicie un nuevo modelo familiar.

La codependencia también se refleja en los hijos de alcohólicos

Terapia y grupos de apoyo para liberarse de la codependencia

El camino para reconstruir la identidad dañada del codependiente es largo y complejo y es necesaria la ayuda profesional. La terapia va enfocada a fomentar la autoestima, mejorar habilidades relacionales y recuperar la independencia. También será necesario procesar traumas no resueltos e integrar emocionalmente el dolor por las pérdidas cuyo duelo aún está pendiente. La persona codependiente, cuya existencia solo ha tenido sentido a través del otro, tendrá que dirigir su mirada hacia su propio interior, el lugar que ha evitado toda su vida.

Romper las cadenas de la codependencia

En paralelo al proceso terapéutico es muy importante acudir a alguna de las asociaciones que se han creado para ayudar a alcohólicos y familiares. Estos grupos de autoayuda ofrecen el apoyo, el consuelo, la comprensión y la contención emocional de otras personas que han pasado por una situación similar.

Puede interesarte:

Si necesitas información sobre grupos de apoyo, puedes contactar con FACOMA, Federación de Alcohólicos de la Comunidad de Madrid   CAARFE, Confederación de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y familiares de España.

Te recomiendo también el blog Al otro lado de la adicción, escrito por alguien que ha sufrido la codependencia en primera persona.

 

POLÍTICA DE PRIVACIDAD

De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento General (UE) Sobre Protección de Datos, mediante la aceptación de la presente Política de Privacidad prestas tu consentimiento informado, expreso, libre e inequívoco para que los datos personales que proporciones a través de la página web https://www.belenpicadopsicologia.com (en adelante SITIO WEB) sean incluidos en un fichero de “USUARIOS WEB Y SUSCRIPTORES” así como “CLIENTES Y/O PROVEEDORES”

Belén Picado García como titular y gestora del sitio web que visitas, expone en este apartado la Política de Privacidad en el uso, y sobre la información de carácter personal que el usuario puede facilitar cuando visite o navegue por esta página web.

En el tratamiento de datos de carácter personal, Belén Picado Psicología garantiza el cumplimiento del nuevo Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea (RGPD). Por lo que informa a todos los usuarios, que los datos remitidos o suministrados a través de la presente serán debidamente tratados, garantizando los términos del RGPD. La responsable del tratamiento de los datos es Belén Picado García.

Belén Picado García se reserva el derecho de modificar la presente Política de Protección de Datos en cualquier momento, con el fin de adaptarla a novedades legislativas o cambios en sus actividades, siendo vigente la que en cada momento se encuentre publicada en esta web.

¿QUÉ SON LOS DATOS PERSONALES?

Una pequeña aproximación es importante, por ello, debes saber que sería cualquier información relativa a una persona que facilita cuando visita este sitio web, en este caso nombre, teléfono y email, y si adquiere algún producto necesitando factura, solicitaremos domicilio completo, nombre, apellidos y DNI o CIF.

Adicionalmente, cuando visitas nuestro sitio web, determinada información se almacena automáticamente por motivos técnicos como la dirección IP asignada por tu proveedor de acceso a Internet.

CALIDAD Y FINALIDAD

Al hacer clic en el botón “Enviar” (o equivalente) incorporado en nuestros formularios, el usuario declara que la información y los datos que en ellos ha facilitado son exactos y veraces. Para que la información facilitada esté siempre actualizada y no contenga errores, el Usuario deberá comunicar, a la mayor brevedad posible, las modificaciones de sus datos de carácter personal que se vayan produciendo, así como las rectificaciones de datos erróneos en caso de que detecte alguno. El Usuario garantiza que los datos aportados son verdaderos, exactos, completos y actualizados, siendo responsable de cualquier daño o perjuicio, directo o indirecto, que pudiera ocasionarse como consecuencia del incumplimiento de tal obligación. En función del formulario y/o correo electrónico al que accedas, o remitas, la información que nos facilites se utilizará para las finalidades descritas a continuación, por lo que aceptas expresamente y de forma libre e inequívoca su tratamiento con acuerdo a las siguientes finalidades:

  1. Las que particularmente se indiquen en cada una de las páginas donde aparezca el formulario de registro electrónico.
  2. Con carácter general, para atender tus solicitudes, consultas, comentarios, encargos o cualquier tipo de petición que sea realizada por el usuario a través de cualquiera de las formas de contacto que ponemos a disposición de nuestros usuarios, seguidores o lectores.
  3. Para informarte sobre consultas, peticiones, actividades, productos, novedades y/o servicios; vía e-mail, fax, Whatsapp, Skype, teléfono proporcionado, comunidades sociales (Redes Sociales), y de igual forma para enviarle comunicaciones comerciales a través de cualesquier otro medio electrónico o físico. Estas comunicaciones, siempre serán relacionadas con nuestros tema, servicios, novedades o promociones, así como aquellas que considerar de su interés y que puedan ofrecer colaboradores, empresas o partners con los que mantengamos acuerdos de promoción comercial. De ser así, garantizamos que estos terceros nunca tendrán acceso a sus datos personales. Siendo en todo caso estas comunicaciones realizadas por parte de este sitio web, y siempre sobre productos y servicios relacionados con nuestro sector.
  4. Elaborar perfiles de mercado con fines publicitarios o estadísticos.
  5. Esa misma información podrá ofrecérsele o remitírsele al hacerse seguidor de los perfiles de este sitio web en las redes sociales que se enlazan, por lo que al hacerte seguidor de cualquiera de los dos consientes expresamente el tratamiento de tus datos personales dentro del entorno de estas redes sociales, en cumplimiento de las presentes, así como de las condiciones particulares y políticas de privacidad de las mismas. Si desean dejar de recibir dicha información o que esos datos sean cancelados, puedes darte de baja como seguidor de nuestros perfiles en estas redes. Además, los seguidores en redes sociales podrán ejercer los derechos que la Ley les confiere, si bien, puesto que dichas plataformas pertenecen a terceros, las respuestas a los ejercicios de derechos por parte de este sitio web quedarán limitadas por las funcionalidades que permita la red social de que se trate, por lo que recomendamos que antes de seguir nuestros perfiles en redes sociales revises las condiciones de uso y políticas de privacidad de las mismas.

BAJA EN SUSCRIPCIÓN A NEWSLETTER Y ENVÍO DE COMUNICACIONES COMERCIALES

En relación a la baja en la suscripción de los emails enviados, le informamos que podrá en cualquier momento revocar el consentimiento prestado para el envío de comunicaciones comerciales, o para causar baja en nuestros servicios de suscripción, tan solo enviando un correo electrónico indicando su solicitud a: belen@belenpicadopsicologia.com indicando: BAJA SUSCRIPCIÓN.

DATOS DE TERCEROS

En el supuesto de que nos facilites datos de carácter personal de terceras personas, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 5.4. LOPD, declaras haber informado a dichas personas con carácter previo, del contenido de los datos facilitados, de la procedencia de los mismos, de la existencia y finalidad del fichero donde se contienen sus datos, de los destinatarios de dicha información, de la posibilidad de ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición, así como de los datos identificativos de este sitio web. En este sentido, es de su exclusiva responsabilidad informar de tal circunstancia a los terceros cuyos datos nos va a ceder, no asumiendo a este sitio web ninguna responsabilidad por el incumplimiento de este precepto por parte del usuario.

EJERCICIO DE DERECHOS

El titular de los datos podrá ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndose a la dirección de email: belen@belenpicadopsicologia.com. Dicha solicitud deberá contener los siguientes datos: nombre y apellidos, domicilio a efecto de notificaciones, fotocopia del DNI I o Pasaporte.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Este sitio web ha adoptado todas las medidas técnicas y de organización necesaria para garantizar la seguridad e integridad de los datos de carácter personal que trate, así como para evitar su pérdida, alteración y/o acceso por parte de terceros no autorizados. No obstante lo anterior, el usuario reconoce y acepta que las medidas de seguridad en Internet no son inexpugnables.

CAMBIOS Y ACTUALIZACIONES DE ESTA POLÍTICA DE PRIVACIDAD

Ocasionalmente esta política de privacidad puede ser actualizada. Si lo hacemos, actualizaremos la “fecha efectiva” presente al principio de esta página de política de privacidad. Si realizamos una actualización de esta política de privacidad que sea menos restrictiva en nuestro uso o que implique un tratamiento diferente de los datos previamente recolectados, te notificaremos previamente a la modificación y te pediremos de nuevo tu consentimiento en la página https://www.belenpicadopsicologia.com o contactando contigo utilizando la dirección de email que nos proporcionaste. Te animamos a que revises periódicamente esta política de privacidad con el fin de estar informado acerca del uso que damos a los datos recopilados. Si continúas utilizando esta página web entendemos que das tu consentimiento a esta política de privacidad y a cualquier actualización de la misma.

 

 
Nuestro sitio web utiliza cookies, principalmente de servicios de terceros. Defina sus preferencias de privacidad y / o acepte nuestro uso de cookies.